La educación judía: conocer de dónde venimos y hacia dónde vamos

noticias

La educación judía: conocer de dónde venimos y hacia dónde vamos

“Dá meain bata – uleán ata holej” – (דע מאין באת ולאן אתה הולך  (פרקי אבות

(Pirkei avot)

Por Lic. Ruti Jarmatz*

Soy hija y nieta de docentes. Mi cuna, Moisés Ville, primera colonia judía en la Argentina. Israel, el idish, canciones en ivrit, historias bíblicas, son huellas permanentes de mi crecimiento, como ser humano y como profesional. Creo que siempre supe que sería maestra. Morá. Entonces, podría decir:

La educación judía, transmitida en el hogar y la escuela, enseña al niño a recibir y recrea su herencia, le amplía el horizonte, lo guía en relación a la actitud para con el prójimo y le otorga herramientas para que comprenda el valor de la vida. Propongo pensar como objetivos de la educación judía, que el niño participe y ponga en acción desde sus primeros años, prácticas judías en su conducta, que son también en su mayoría, prácticas universales.

El niño judío adquiere en la actualidad, por medio de la educación general, conocimientos suficientes para andar por el mundo. La red de organizaciones, clubes, escuelas, centros comunitarios y culturales, son socios del hogar al momento de transmitir la pertenencia a un pueblo vivo y activo.

Inspirar a los jóvenes a valerse del patrimonio judío para entenderlo como un modo de vida ético, inclusivo, con justicia social, valores universales, tradiciones milenarias y una historia muchas veces aleccionadora y,  antes que nada, que sean “Mentshn” forman parte de la misión educativa compartida.

Partimos de experiencias reales del niño, que le muestren un judaísmo dinámico, una cultura en desarrollo y el carácter espiritual de las costumbres.

¿Qué hacemos quienes nos dedicamos a la educación? Contamos, cantamos, mostramos a los chicos el judaísmo. Les hablamos de Moshé y de Herzl. De la Torá y de Scholem Aleijem, De Rabí Akiva y de Shimón Peres. Les mostramos la bandera de Israel y las velas de shabat. El Hatikva y la última canción israelí en Eurovisión. Les hablamos de Ierushalaim, Babel y Gaza.

Leemos con ellos la Hagadá en un Séder de Pésaj. Algunos la leerán también en el hogar de sus abuelos. Tratamos de entender la libertad. Agradecemos la jalá cada viernes sin olvidar que hay hambre en el mundo, cerca nuestro.  Transmitimos el amor por Israel y que cada pueblo merece vivir en paz. Que nos saludamos deseándonos shalom.

La educación judía es decir y hacer. Hacer y decir. El judaísmo tiene también forma de pregunta, la educación es seguramente más legítima si parte de preguntas.

A veces, en la escuela, los niños dirán “como en casa”. Otras, pedirán en el hogar, hacer como en la escuela.

Escribe el Rav Soloveitchik   (1903-1993): “Un maestro judío cuenta un cuento. Es la narrativa que une generaciones. Pasado, presente y futuro se funden en una única vivencia conmovedora. Nuestro cuento narra acerca de un pasado que está presente y de un futuro que ya está aquí. De un presente de oportunidades y desafíos”.

Si nuestros alumnos e hijos se apropian de este cuento, si hacen suyo el presente, y son verdaderos “Mentshn”, habremos entendido el camino y podremos una vez más decir, “Shehejeianu…vehiguianu la zaman haze”.

 

*Dirección Estudios Judaicos – Escuela Scholem Aleijem – Buenos Aires